Jhonn Phillips, es un gusto finalmente conocerlo - Dijo el hombre frente a él.
Vestía un traje muy elegante, traía lentes de sol y lo que parecía se una peluca rubia. Eddie Sharp siempre se fijaba en los detalles más mínimos. Era una parte esencial de su trabajo.
Por favor. Tome asiento - Volvió a decir el hombre de traje mientras dejaba sobre la mesa una taza de café.
Veo que es un hombre de pocas palabras - Dijo Phillips. Levantó un maletín que tenía apoyado en sus piernas y lo puso sobre la mesa. - Así que iré directo al grano. Aquí está la cantidad acordada. El resto se le entregará una vez haya terminado el trabajo.
Eddie abrió el maletín y miró asombrado los billetes que habían dentro. Esa cantidad de dinero le permitiría retirarse definitivamente del negocio, mucho antes de lo que había imaginado, y sólo era la mitad de la paga. También se preguntaba qué le podría haber hecho una persona a este hombre para que pagara semejante cantidad de dinero para deshacerse de ella. Nunca se había cuestionado los móviles de sus clientes. A él le pagaban por hacer el trabajo, no preguntas. Y se sentía bien con eso.
OK. Partiré esta tarde, debería estar en el lugar acordado al anochecer - Dijo Eddie.
Me parece bien. Esperaré su llamada para acordar la entrega del resto del dinero.
De acuerdo. Hasta entonces - Finalizó Eddie levantándose de la silla.
Eran las 9 de la noche. Eddie se encontraba afuera de lo que parecía un edificio médico. Según la información proporcionada por el mismo Phillips, el objetivo se encontraba dentro - Habitación 403 - Pensó Eddie. Mientras analizaba el exterior. Para sus sorpresa la seguridad en el lugar era casi inexistente. - Esto será fácil.
Entró al edificio. Debía encontrar las escaleras para llegar al cuarto piso. Se movió con cautela evitando las cámaras de seguridad.
Al llegar al cuarto piso. Se encontró con un pasillo. Con puertas a los costados. Y una al fondo. La habitación 403. Las luces del pasillo estaban apagadas, lo cual no era un problema ya que llevaba sus lentes de visión nocturna.
Se puso de pie junto a la puerta. Sacó su arma. Al girar la manilla de la puerta notó que estaba sin seguro. - Demasiado Fácil
Abrió la puerta de la habitación. Con rapidez intentó localizar a su objetivo. - Algo anda mal
La habitación estaba vacía. De pronto escuchó pasos rápidos por el pasillo. Se dio vuelta instantáneamente. Nada.
Se devolvió por el pasillo. Debía encontrar al objetivo. Nunca había fallado en ningún trabajo.
Bajó las escaleras rápidamente hasta el primer nivel. Su víctima, evidentemente, sabía que la buscaba - Intentará escapar - pensó. Eso no debía suceder, había mucho en juego.
Al llegar al primer nivel volvió a oír las pisadas, pero extrañamente no se dirigían hacia la puerta principal, sino que hacia una habitación que se encontraba al lado contrario de la entrada, al fondo del pasillo.
Tal vez está muy asustado como para pensar o prefiere esconderse en la oscuridad, que iluso, no puede esconderse de mi - Pensó Sharp, mientras caminaba hacia aquella puerta doble. Sobre el umbral había un letrero que decía "Morgue". - Puede que haya una salda de emergencia por este lado - Se apresuró a entrar. no podía darle mas tiempo de ventaja a su víctima.
Una vez dentro de la morgue comenzó a caminar entre camillas. Todas estaban ocupadas. Había por lo menos cincuenta cadáveres en ese lugar. - Qué diablos ocurrió aquí.
Todos los cuerpos estaban con heridas de profundidad como hechas por algún animal salvaje. A algunos les faltaban extremidades. De pronto un escalofrío le invadió cuando reconoció el rostro de uno de los cadáveres. Una vez le había tocado hacer un trabajo en conjunto para eliminar un cartel de drogas que estaba operando en territorio de la mafia italiana. Ahora su compañero de aquella misión estaba tendido en una camilla, sin un brazo y con el cuello desgarrado como por una mordida. Si Sharp era el mejor en el negocio, definitivamente este tipo le pisaba los talones - Esto no está nada bien.
Sus pensamientos se interrumpieron. Una silueta de 2 metros de pie en un rincón de la habitación lo observaba. Dos luces rojas en su rostro, aparentemente sus ojos, le provocaron un escalofrío que recorrió toda su espalda.
De pronto, a una velocidad inpensable, la silueta se abalanzó sobre él. De un solo salto atravesó la mitad de la habitación hasta donde estaba Sharp. Su reacción instintiva fue disparar. Retrocedió un par de metros mientras lo hacía. Ahora, a menos distancia pudo distinguir a su atacante. Era un ser antropomorfo. Al parecer era humano, pero al mismo tiempo no. Estaba desnudo. Y ahora estaba herido... herido y furioso. Como si nada, la criatura se puso de pie - Mierda!!! - Por primera vez en toda su carrera Sharp se enfrentaba a algo desconocido. Y tenía miedo.
Salió corriendo hacia la puerta, no sin antes sentir un lacerante dolor en la espalda. La criatura le había dado un arañazo muy profundo. Sintió como corría, tibia por su espalda, la sangre que brotaba de la herida. Salió al pasillo principal. Siguió corriendo hacia la puerta de salida - Tiene que ser una puta broma!!!!
La puerta estaba bloqueada por lo que parecía otra puerta externa blindada. No tenía más salida que enfrentarse a la criatura. Pero era tarde para pensar. Al darse vuelta hacia el pasillo para disparar, unos ojos rojos brillantes penetraron los suyos. Fue lo último que Sharp vio...
A quince calles de ahí un hombre de cabeza rapada y traje, recibe una llamada en su oficina. Sobre la mesa, una peluca.
- Profesor Taylor.
- Cuénteme
- El sujeto 44 ha fallado
- Mierda!!! Se supone que era el mejor en el negocio!!!...
Taylor se calmó. - Está bien, buscaremos a alguien que termine el trabajo. Mantengan sellado el laboratorio hasta nuevo aviso.
- eh mm... señor, hay algo más.
- qué
- la criatura ha escapado...